Zamora.
El obispo dice a los docentes de Religión que no están solos en las «situaciones poco halagüeñas»Gregorio Martínez Sacristán entrega la "Misio canónica" a más de dos centenares de docentes de la diócesis que imparten la asignatura
J. H. «No estáis solos ni olvidados, aunque os encontréis en situaciones nada halagüeñas». Y el testimonio también es una buena enseñanza. Tal señaló Gregorio Martínez, obispo de Zamora, a los profesores de Religión, reunidos ayer en la Casa de la Iglesia, en la apertura del curso y la entrega la de la "misio canónica" a doscientos docentes. Con posterioridad, durante la homilía de la misa, oficiada en la iglesia de San Andrés, abundó en la labor de los profesores de aquella asignatura y, también, de los creyentes. Los profesores recibieron de manos del prelado el envío para enseñar Religión en los centros educativos -la mayoría del alumno matriculado opta por recibir esta enseñanza «como complemento fundamental para su formación integral»-, y expresaron su fidelidad al mensaje de la Iglesia y su comunión con el sucesor de los apóstoles en la sede zamorana.
Con el fin de proseguir «mejorando la calidad de las clases», estos profesores participarán en un Seminario Permanente de Formación, que se desarrollará del 15 de noviembre al 9 de mayo del próximo año.
El acto se inició con una conferencia de José Angel Rivera, delegado diocesano de Patrimonio Cultural, sobre "Arte y evangelización". El sacerdote explicó, con la ayuda de diapositivas, la simbología artística y de fe de retablos, calvarios, imágenes, pinturas..., existentes en la diócesis. «No se trata de dar sólo contenidos, sino de proponer vidas y actitudes», apuntó. «Las imágenes hablan», y el uso de la metáfora le sirvió para explicar la iconografía que representa a Dios, la Virgen, los ángeles, los bienaventurados. Así, San Roque se halla con un perro, San Antón tiene a su lado a un cerdo, Santa Agueda aparece con los pechos cercenados, Santa Lucía es martirizada con la extirpación de sus ojos. En cuanto a los zamoranos, San Ildefonso es representado con la imposición de la casulla por parte de la Virgen -fue un gran defensor de la Inmaculada- y San Atilano figura con el pez arrojado el Duero. Ahí están sus representaciones y sus patronazgos. «Tenéis muchos recursos, pero debe hacerse un esfuerzo para seleccionar los motivos de enseñanza y transmitirlos». De ahí que se deba «conocer y trasladar la existencia» de los bienaventurados como «modelos de vida».
El obispo dice a los docentes de Religión que no están solos en las «situaciones poco halagüeñas»Gregorio Martínez Sacristán entrega la "Misio canónica" a más de dos centenares de docentes de la diócesis que imparten la asignatura
J. H. «No estáis solos ni olvidados, aunque os encontréis en situaciones nada halagüeñas». Y el testimonio también es una buena enseñanza. Tal señaló Gregorio Martínez, obispo de Zamora, a los profesores de Religión, reunidos ayer en la Casa de la Iglesia, en la apertura del curso y la entrega la de la "misio canónica" a doscientos docentes. Con posterioridad, durante la homilía de la misa, oficiada en la iglesia de San Andrés, abundó en la labor de los profesores de aquella asignatura y, también, de los creyentes. Los profesores recibieron de manos del prelado el envío para enseñar Religión en los centros educativos -la mayoría del alumno matriculado opta por recibir esta enseñanza «como complemento fundamental para su formación integral»-, y expresaron su fidelidad al mensaje de la Iglesia y su comunión con el sucesor de los apóstoles en la sede zamorana.
Con el fin de proseguir «mejorando la calidad de las clases», estos profesores participarán en un Seminario Permanente de Formación, que se desarrollará del 15 de noviembre al 9 de mayo del próximo año.
El acto se inició con una conferencia de José Angel Rivera, delegado diocesano de Patrimonio Cultural, sobre "Arte y evangelización". El sacerdote explicó, con la ayuda de diapositivas, la simbología artística y de fe de retablos, calvarios, imágenes, pinturas..., existentes en la diócesis. «No se trata de dar sólo contenidos, sino de proponer vidas y actitudes», apuntó. «Las imágenes hablan», y el uso de la metáfora le sirvió para explicar la iconografía que representa a Dios, la Virgen, los ángeles, los bienaventurados. Así, San Roque se halla con un perro, San Antón tiene a su lado a un cerdo, Santa Agueda aparece con los pechos cercenados, Santa Lucía es martirizada con la extirpación de sus ojos. En cuanto a los zamoranos, San Ildefonso es representado con la imposición de la casulla por parte de la Virgen -fue un gran defensor de la Inmaculada- y San Atilano figura con el pez arrojado el Duero. Ahí están sus representaciones y sus patronazgos. «Tenéis muchos recursos, pero debe hacerse un esfuerzo para seleccionar los motivos de enseñanza y transmitirlos». De ahí que se deba «conocer y trasladar la existencia» de los bienaventurados como «modelos de vida».
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